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Por la salud global, una alimentación más consciente

El último informe del Programa Mundial de Alimentos de la FAO indica que hay 925 millones de personas que pasan hambre en el mundo. Este informe también habla de nosotros: un 25% de los menores de 16 años de España padece malnutrición, mientras que un 17% de los niños que viven bajo el umbral de la pobreza sufren, además, obesidad. La crisis económica sería la causa principal.

De aquí se desprenden tres temas interesantes: primero de todo en relación a la repartición de los recursos y el correcto aprovechamiento de estos, por otra parte ¿cómo podemos conseguir una alimentación saludable con un presupuesto limitado? y por último ¿qué relación hay entre una alimentación deficitaria nutricionalmente (no debemos confundir malnutrición con desnutrición) y la obesidad?.

Según el estudio SAVE FOOD de Albal cada año se tiran en España 2,9 millones de toneladas de comida. O lo que es lo mismo: 63 kg de comida por persona al año, que convertido en dinero serían unos 250 € al año. Algunos de los motivos que este estudio apunta son:

  • Mala previsión a la hora de comprar
  • Desconocimiento de las técnicas de almacenamiento doméstico y eficaz

Esto provoca que muchos alimentos acaben caducando o sencillamente se acaben estropeando (según datos del estudio un 30% de la comida envasada se tira sin haber sido abierta, mientras que el 50% de los alimentos desechados son frutas y verduras frescas), haciendo por lo tanto un gasto innecesario si se hubiera tomado más conciencia como consumidor.

Nosotros añadiríamos una tercera:

  • Sobreestimación de las raciones de comida necesarias

Vivimos en la sociedad de la opulencia alimentaria. Tenemos de todo, todo el año, y muchos de nuestros niños ni siquiera conocen el origen de la cadena alimentaria: la agricultura, la pesca y la ganadería. No han visto nunca un pollo en la granja ni las naranjas colgando del naranjo. Para respetar y amar las cosas primero hay que conocerlas.

Las cifras hablan por sí solas: el 45% de nuestros niños padecen sobrepeso u obesidad, cifra que va en aumento, y que, entre otras complicaciones de salud ha provocado que, una enfermedad como la diabetes tipo II antes llamada «del adulto», se haya convertido en la enfermedad crónica más común en la infancia.

Pero la sobrealimentación no sólo afecta a la salud individual. Precisamente la FAO ha respondido en su informe que «la fórmula más eficaz para optimizar la producción mundial de alimentos es ajustar las cantidades a las verdaderas necesidades». Y es que ya no es sólo una cuestión de salud personal, sino de salud global. Porque, y citamos de nuevo textualmente la FAO: «nuestros recursos se hacen escasos: la tierra, el agua y la energía no pueden aumentar a voluntad. Por eso es más eficiente limitar las pérdidas en toda la cadena de creación que producir más.»

¿Qué podemos hacer por nosotros y por el medio que nos rodea? Planificar nuestra alimentación: es la clave para una alimentación saludable y sostenible para el medio ambiente y para nuestro bolsillo, porque nos permite:

  • Ajustar la compra en las raciones de alimento realmente necesarias: para tener salud es suficiente comer un poco de todo y nada de mucho
  • Ajustar a nuestro presupuesto: si compramos alimentos de temporada y de proximidad, no sólo serán más buenos de sabor, sino que también serán más económicos y contribuiremos a enriquecer nuestro entorno más inmediato
  • No comprar alimentos innecesarios que acabaremos tirando: compramos justo lo que consumiremos, y por tanto evitamos que caduquen o se estropeen
  • Ahorrar tiempo haciendo la compra y cocinando: podemos planificar los menús en base al tiempo del que disponemos para cocinar, ya la vez optimizar el tiempo destinado a cocinar preparando más cantidad de alimento que luego podremos congelar por raciones, o bien elaborando dos platos al mismo tiempo en el horno
  • Conseguimos una alimentación más saludable: para la alimentación no comienza cuando nos ponemos el alimento en la boca, sino mucho antes, cuando nos planteamos qué compraremos y como lo cocinaremos En resumen, convertirnos en consumidores más conscientes sobre nuestra salud, nuestra alimentación y el mundo que nos rodea.

En resumen convertirnos en consumidores más conscientes de nuestra salud, nuestra alimentación y el mundo que nos rodea.

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Sobre Rosa Maria Espinosa

Rosa Maria Espinosa
Diplomada en Nutrición Humana y Dietética por la Universidad de Vic; Licenciada en Ciencia y Tecnología de los alimentos por la Universidad de Vic; Postgrado en Nutrición Humana y Dietética Materna infantil por la Escuela Universitaria de Enfermería de Sant Joan de Deu y Máster en Comunicación y Gastronomía por la Universidad de Vic. Soy Miembro colegiada en el colegio profesional de Dietistas y Nutricionistas de Cataluña (CODINUCAT) (CAT000273).
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