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Y tú, ¿ya has empezado la Operación bikini?

Sabemos que ha llegado la primavera cuando los días se alargan, ya no tenemos que abrigarnos tanto cuando salimos a la calle, los balcones se llenan de flores y vemos las primeras frutas de verano en el mercado.

Durante estos primeros meses de buen tiempo también nos empezamos a sacar capas de ropa, nos ponemos manga corta, las faldas y pantalones se acortan y hacemos más actividades fuera de casa. Todos estos cambios, sin embargo, muchas veces también van de la mano de una mayor preocupación por nuestro cuerpo. Las estadísticas nos confirman que durante estos meses los gimnasios se llenan, se venden más productos para mejorar la silueta y muchas personas empiezan a hacer dietas hipocalóricas. Estos y otros hechos similares constituyen lo que coloquialmente llamamos la «Operación bikini».

Todos hemos oído hablar o incluso hemos puesto en marcha esta operación alguna vez, pero podemos ir un poco más allá y hacernos la siguiente pregunta: ¿Por qué hacemos todo esto justo cuando empieza la primavera? Es obvio que nuestro cuerpo nos acompaña a lo largo de todos y cada uno de los meses del año, pero, paradójicamente, parece ser que no todos los meses le estamos dedicando la misma atención. Es cuando llega el buen tiempo y mostramos más el cuerpo cuando empezamos a ocuparnos de él.

Si notamos que nos estamos preocupando demasiado por nuestro físico vale la pena que nos preguntemos el por qué nos pasa. Puede que nos preocupe excesivamente lo que los demás piensen de nosotros, puede que estemos bajos de ánimo y esto nos afecte a nuestra autoestima o que realmente sintamos que nos sobran unos kilos y este es el mejor momento para empezar a perderlos.

Sea como sea, es necesario hacer una reflexión interna y tomar conciencia del motivo real que nos lleva a querer mejorar nuestra figura. Es importante que tengamos en cuenta que detrás del deseo de mejorar nuestro cuerpo siempre habrá un motivo que estará relacionado con nuestra manera de percibirnos a nosotros mismos y de rebote, de percibir nuestro cuerpo.

Una vez hecha la reflexión, si realmente consideramos que nos conviene bajar nuestro peso, habrá que plantearse cuál es la mejor manera de hacerlo. En esta época es fácil encontrarnos propuestas de dietas milagrosas que prometen perder los kilos que nos sobran en pocos meses y así estar perfectos cuando llegue el momento de ir a la playa. A pesar de ser la opción más tentadora, no hay que dejarse engañar por estas promesas, ya que las dietas rápidas y estrictas no nos permiten adquirir hábitos saludables y duraderos. Nuestro objetivo no debe ser perder peso de forma rápida, sino cambiar nuestro estilo de vida para sentirnos más sanos y cómodos con nuestro cuerpo y nuestra mente. Esto únicamente lo conseguiremos a partir de la adquisición de unos hábitos que nos acompañen a lo largo de todo el año, y no únicamente estos meses cálidos. El cambio debe pasar a formar parte de nuestra vida, nos tiene que hacer sentir bien y debemos disfrutarlo.

La primavera es una época del año espléndida para cuidarnos y hay muchas cosas que podemos hacer para conseguir que nuestra «Operación bikini» sea realmente provechosa, sin tener que obsesionarnos con la alimentación o el ejercicio excesivo. Aquí os dejamos algunas propuestas:

– Mima tu cuerpo: Colonias frescas, cremas hidratantes ligeras y aromas cítricos y florales. Aprovecha las sensaciones que te ofrece la cosmética de verano.

– Disfruta de la fruta y verdura de temporada: Fresas, frutos rojos, nísperos, melocotones, calabaza, pepino, zanahoria… Una refrescante inyección de vitaminas y antioxidantes.

– Haz deporte al aire libre: Aprovecha los primeros rayos de sol de la temporada y sal a caminar, correr o patinar, pasea por la playa u organiza algún torneo de fútbol con los amigos o amigas. Descargarás tensiones en buena compañía.

– Come en la calle: Sal a hacer el vermut con amigos, prepara un picnic en el parque o come la fiambrera en la terraza de la oficina. Te ayudará a parar y desconectar.

– Haz el cambio de armario: Guarda los abrigos y ropa oscura y recupera aquellas prendas ligeras, estampadas y de colores vivos.

– Llena la casa de flores: Renueva las plantas del balcón, pon un buen ramo de flores de centro de mesa o haz un pequeño huerto urbano en la terraza o balcón.

En definitiva, la llegada del buen tiempo es una época perfecta para cuidarnos, disfrutar del aire libre e incorporar a nuestra alimentación todos aquellos alimentos de temporada que nos aportarán la energía y nutrientes que necesitamos. Es un buen momento, también, para aceptar, mimar y disfrutar de nuestro cuerpo.

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Sobre Neus Nuño

Neus Nuño
Licenciada en Psicología (UB), Postgrado en Metodología y evaluación en Psicología Clínica y de la Salud (UAB), Postgrado en intervención en Psicología Clínica y de la Salud (UAB), Master en Psicología Clínica y Medicina Conductual (UAB), Master de investigación en Psicología de la Cognición y la Comunicación (UAB), Postgrado en Psicoterapia Integradora por el IESP. Miembro colegiada en el Colegio Profesional de Psicólogos de Cataluña (COPC, nº 17070) y estoy acreditada como Psicóloga General Sanitaria por el Departamento de Salud de la Generalidad de Cataluña.
2 comentarios
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    Buen artículo Neus. Creo que sobre todo es cuestión de actitud y constancia. A mí me fallaba la constancia, pocas ganas tenía yo de ir al gimnasio después de acabar tan tarde del trabajo. Así que decidí entrenar en casa siempre que podía y la verdad es que hago más ejercicio que antes y me lo noto… Si estáis en la misma situación que yo os lo recomiendo 🙂 http://bit.ly/1S9bJVF

  2. Avatar

    Quien realidad es constante en su ejercicio es porque tiene una motivación. Todo lo demás son excusas y más ahora que hay un montón de herramientas para hacer ejercicio en casa.
    Quien no entrena es porque no quiere 🙂

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